miércoles, 3 de septiembre de 2008

Indeseables de la web: Trolls, hoygan...

De vez en cuando entro a una página de esas donde hay videos colgados. En ella hay videos que sólamente suben los administradores de la misma, por lo que sólo encontramos publicidades o videos con alguna curiosidad. Recuerdo que en uno no se escuchaba bien qué decía, por lo que hice un scroll-down para ver si en los comentarios al video había alguien que pudiera dilucidar mi duda. ¿Para qué...? Al leer las respuestas, yo no entendía ni bosta. Miren ésta:

"NO SE XQ SE OFENDEN UNOS DE OTROS MEX Y CHILENOS SI AFINAL DE CUENTAS ES LO MISMO PIENSO IO Y SOU MEXICANO POR GENTE ASI ESTA EL MUNDO COMO ESTA NI SE CONOCEN Y SE PELEAN NO DEVE DE SER ASI GENTE ANIMO TODOS SOMOS IGUALES... SALUDOS"

Y dentro de todo elegí una zafable. Imagínense mi cara... Y claro, yo miraba un video sobre celulares y aparece esto. Continúo el scroll-down... Y voy entrando en la trama hasta los primeros comentarios.
Al parecer, el comentario "detonante" fue uno que finalizaba así: "saludos desde méxico". Dificultosamente escudriño entre errores ortográficos y gramaticales garrafales y continúo leyendo. Otro pone "viva mexico", a lo que el que sigue empieza a decir algo sobre la incultura de este país. Listo, ahí se pudre todo, y empiezan los insultos, las comparaciones con quiénes son las mujeres más feas del continente, quién tiene el árbol más alto, quién tiene el más bajo índice de insuficiencia renal y todo tipo de comentarios que no hace otra cosa que hacer alarde de la deficiencia cultural y falta de mentalidad progresista que tenemos los latinoamericanos. Chau, olvidate que en ese post alguien consiga volver en sus cabales a estas fieras feroces. Y yo, sin saber qué carajo dijo en esa parte del video...

Pero el punto es otro. Explorando foros y leyendo comentarios a posteos en innumerables sitios de internet, encuentro que en mayor o menor grado, esta gente hace su presencia en todos lados.
Resulta que, como todo lo que por abundancia se hace patrón, esta gente tiene nombre, como si de una tribu se tratara. Quién se los puso no sé, pero tengo el agrado(?) de presentarles no a una, sino a dos indeseables plagas de la web: los trolls y los hoygan.

Todavía no me había recuperado del impacto por la existencia de los denominados floggers... ¡Y ahora esto! Se me vino a la mente la señora de rejuvensex: "No de nuevo, decía". Yo entendía la existencia de spammers, de crackers, de jokers y demás derivados de los hackers y gente que gusta de dejar su rastro por la web... pero ¿esto?

  • Les cuento de los trolls. En su aburrimiento o sin un fin justificable, cierta gente se siente reconfortada entrando a los foros y publicando deliberadamente un comentario que moleste a los lectores generando confusión y controversia. Estos -hoy llamados trolls, al igual que el tipo de mensaje que publican- se hacen la fiesta, porque automáticamente decenas de lectores novatos o "never-learners" (ya veremos el nombre de estos últimos) muerden el anzuelo, enojándose, bardeando hasta a los primos del troll, y ya que estamos, por qué no, al resto de los que comentaron. La astucia de los trolls es sólo admirable por colegas suyos o gente que entra a los posts para ver el bardo que se armó, pero hay que reconocer que al menos esta gente, en su afán de ser algo en la vida, desarrolla imaginación, al menos para armar quilombo. Quienes se tragan los versos de los forwards y a la vez frecuentan los foros desde ya les digo que son la razón de la existencia de los trolls.
  • Me costó aceptar que los hoygan fueran dignos de un nombre siquiera, pero finalmente lo comprendí como comprendí que alguna vez la abundancia de estúpidos les mereciera encasillarlos y ponerles tal nombre. Esta gente vendría a ser el rejunte de la "ignorancia obstinada" en la web. Su nombre, exclusivo para la comunidad hispana, proviene del impreativo "oigan", del verbo "oír". Muy descriptivo, quien les puso por nombre "hoygan", con esa palabra resumió todo. Primero, analizando su sonido, porque esta gente, que a veces hace su presencia en los foros, comienza sus mensajes en ellos llamando la atención (como quien verbalmente lo hace diciendo "che" para que el otro se dé por aludido) como si textualmente hiciera falta, demostrando una cultura apenas aceptable en las tribunas populares de una cancha de fútbol. Luego, por el alevoso error ortográfico, que simboliza lo que se extiende como una plaga a lo largo del mensaje que, sumado a la inexistencia de algún patrón gramatical, hace de la lectura del mismo algo tedioso y hasta doloroso, provocando reacciones que sin querer convierten a este engendro en un involuntario troll. Los hoygan son agentes que han incurrido en la web pero como extranjeros, con dificultad extrema para expresarse y pobres, condenados a explorar y preguntar por el resto de sus vidas en decenas de foros lo que googleado salta al primer resultado. No, no es un burro, porque al burro le cuesta aprender, pero aprende lo básico a los golpes. Los hoygan son personas de un país (de habla hispana, en algún lado de Latinoamérica) donde los genes están cargados de curiosidad, pero pagando por ello el precio de la incapacidad de aprender. Sí, sí, ya sé lo que me van a preguntar, y la respuesta es "sí, los floggers son también hoygan".
Filosofando, arribé a una confusa conclusión, que quiero compartir. Hasta poco tiempo atrás tenía la idea de que sólo en un marco de cierta cultura se podía crear. Pero al ver esto concluyo que de la inculutra también puede surgir cierta creatividad, que no anega a aquella incultura, sino todo lo contrario: la promueve. Creatividad estúpida, limitada a no crear cultura, pero definitivamente suficiente como para estar identificada con un nombre. ¡OMG!

En medio de mi investigación, de la que me había quedado anonadado, la vergüenza se apoderó de mí cuando vi que, sin saberlo yo pertenecía a una tribu informática, necesariamente producto de las anteriores, cuyos integrantes se llaman "talibán ortográfico"...

  • Un "talibán ortográfico", "talibán sintáctico", "talibán gramatical" y con acepciones en otros idiomas como "grammar nazi" u "ortoführer" (¡me encanta esta última!) es alguien que se la pasa corrigiendo cualquier tipo de insurrección hacia la RAE: errores ortográficos, gramaticales o abuso del lenguaje SMS (por Dios, ¡también esto! ¿qué ha hecho la tecnología en nosotros?). Su nombre proviene del plural de la palabra árabe talib, que significa "estudiante", pero este nombre fue intencionadamente tomado por la concepción occidental que existe del islamista extremista (sí, recurrí a Wikipedia para esto). Por eso me encanta la versión de ortoführer, que hace lo propio debido a la opinión pública de cierto líder nazi.
Sí, me identifica en parte. No es que me la paso haciendo eso en los foros, pero ¡qué triste! es verdad que no aguanto los errores ortográficos o gramaticales en la gente. Tanto es así que soy capaz de desviar una conversación por chat centrándome más en el error que en el objeto del tema. Ortoführer, ja.

3 comentarios:

Medios Digitales dijo...

Bueno para q veas q he cumplido amigote jajaja...
Genial tus post sobre estas nuevas tribus raras...la verdad no conocia mas que los flogger...no deja de sorprenderme todo esto, que perdidos estamos todos, y lo peor de todo es q nosotros le damos este origen porq lo consumimos señores por la web!!!! les damos tanta importancia que esto crece cada vez mas!!! ahora digo...porq no promovemos un poco mas en los medios a la educacion, a la cultura que mucha falta le hace a este pais...y nos dejamos de ocupar de estas tribus, q no son mas que lo q nosotros...si nosotros creamos!!!...
Con respecto a la ortografia...si pueda q seas un fanatico obsesivo..pero no esta para nada mal, esta bueno q´alguien marque tus errores...ortograficos no? ;)
Te mando besos...
Pase viste? no me tenias fe no? jaja

MatiasTV dijo...

Muy buena tu manera de escribir.
Muy buenos los post. Tanto su Contenido como su Metodología.

Hank dijo...

Me ha gustado mucho tu artículo. Te envío un enlace hacia un artículo que escribí hace unos días sobre mis experiencias como "talibán ortográfico. Un saludo cordial, y enhorabuena.